Víctor Pulido, autor de «Sueño recurrente» en la Pinacoteca de Almonte
Entrevistado: Víctor Pulido
La exposición «Sueño recurrente», del artista Víctor Pulido, pudo visitarse durante la primavera en la sala de exposiciones temporales de la Pinacoteca Municipal de Almonte.
Esta sede cultural, dedicada al creador surrealista cubano Jorge Camacho, celebró su reapertura el pasado 30 de enero con el respaldo de la Diputación Provincial de Huelva y la Junta de Andalucía.
¿Como creador, en qué momento se encuentra?
Como todos los artistas, en pura metamorfosis, transformación, creación y renacimiento. Aquí he mostrado mi última década. He vuelto a la abstracción.
Me siento en un momento estupendo, porque hago lo que quería hacer cuando era un chaval de 16 años.
Háblenos de «Sueño recurrente»
Aunque no puedo pasar un día sin dibujar, hay una parte emocional que es difícil de captar. Sin embargo, parece que puedo acercarme más mediante el color y la materia.
Aquí, en la exposición, está mi maestro, Guevara, con quien me encuentro trabajando en mi tesis sobre la combustión del pigmento y descubriendo cómo se consigue esa plasticidad a través de la experimentación.
En realidad, cualquier cuadro podría haber dado título a la muestra. Son ventanas donde meterte, crear paisajes, descubrir historias y emocionarte.
Elegí «Sueño recurrente» por la reapertura al público de la Pinacoteca, como un sueño que se repite, se recupera y, al fin, se cumple.
Ya tuvo ocasión de exponer aquí su «Tetralogía» en 2008. ¿Qué recuerdos conserva?
Fantásticos. Eran cuatro historias desarrolladas durante 15 años: «Vida perra», «Enanitos de jardín», «Seres y estares» y «Los pares anónimos».
Dentro de la crítica social, el sarcasmo, lo grotesco y la locura, me interesa el género humano y cómo se relacionan las personas.
